La delegación de República Dominicana cerró su participación en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 con una actuación histórica, al conquistar 46 medallas de oro y 148 preseas en total, resultado que la colocó en el quinto lugar del medallero.
El desempeño supera las 35 medallas de oro obtenidas en San Salvador 2002 y también las 133 preseas alcanzadas en Mayagüez 2010, consolidando la participación de Santo Domingo 2026 como la más destacada de la delegación dominicana en la historia de estos Juegos.
El atletismo fue el principal soporte del equipo dominicano, con 23 medallas, incluidas 14 de oro, cinco de plata y cuatro de bronce. Liranyi Alonso se convirtió en una de las grandes figuras de la delegación al conquistar cuatro títulos, mientras que Marileidy Paulino volvió a brillar con dos medallas de oro, en los 400 metros y en el relevo 4×400.
El boxeo protagonizó una de las actuaciones más contundentes de la jornada final al conquistar siete medallas de oro en igual número de finales, para cerrar con ocho preseas en total. El resultado permitió a la disciplina convertirse en uno de los grandes protagonistas del cierre de la delegación criolla.
El levantamiento de pesas también tuvo una participación destacada, con 16 medallas, entre ellas dos de oro, siete de plata y siete de bronce. El karate sumó 11 preseas, incluidas cinco doradas, mientras que el judo aportó 12 medallas, con tres de oro, dos de plata y siete de bronce.
En esquí náutico, los hermanos Robert, Andrea, Paolo y Francesca Pigozzi fueron protagonistas de una destacada actuación familiar al conquistar 12 medallas para el país, entre ellas tres de oro, tres de plata y seis de bronce.
El taekwondo aportó nueve preseas, con dos de oro, dos de plata y cinco de bronce, mientras que la lucha consiguió ocho, incluyendo una dorada, cuatro plateadas y tres de bronce.
El softbol masculino aportó una de las últimas medallas de oro para República Dominicana al imponerse en la jornada final de competencias. La representación femenina, por su parte, había conseguido previamente una medalla de bronce.
Otros títulos importantes llegaron en disciplinas como ajedrez, E-Sports, voleibol femenino, vela y tenis, mientras que el baloncesto 3×3 logró una actuación perfecta al conquistar dos medallas de oro, una en cada rama.
También hubo aportes en deportes que no alcanzaron el oro. El baloncesto de sala consiguió una plata en masculino y un bronce en femenino; el canotaje sumó dos platas y un bronce; el remo aportó tres platas y un bronce, y el tiro con escopeta agregó una plata y un bronce.
La delegación también obtuvo medallas de bronce en racquetbol, gimnasia, golf, surf y rugby, completando así una amplia distribución de preseas entre las diferentes disciplinas.
Más allá de los resultados deportivos, la participación dominicana estuvo marcada por la resiliencia de sus atletas. Muchos tuvieron que entrenar fuera de sus escenarios habituales e incluso realizar bases de preparación en el extranjero mientras avanzaban los trabajos de remozamiento de las instalaciones deportivas.
Pese a esas dificultades, la delegación dominicana respondió con su mejor actuación histórica en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, dejando como balance una cosecha de 46 oros y 148 medallas y un quinto lugar en la clasificación general.
