Entre canciones, aplausos y profundas muestras de cariño, República Dominicana dio este lunes el último adiós a Alex Bueno durante un emotivo homenaje celebrado en el Teatro Nacional Eduardo Brito, escenario donde el artista escribió algunos de los capítulos más importantes de su carrera.
La despedida reunió a familiares, amigos, colegas, autoridades y cientos de admiradores, quienes recordaron no solo al intérprete que conquistó al país con su versatilidad musical, sino también al hombre sencillo, solidario y profundamente humano que describieron sus seres más cercanos.
Uno de los momentos más conmovedores fue la semblanza ofrecida por su hermana Paula Bueno, quien repasó la vida del cantante desde sus inicios en San José de las Matas hasta convertirse en una de las voces más respetadas de la música dominicana. Más allá de sus éxitos, destacó su humildad, generosidad y amor por la familia.
La emoción volvió a apoderarse del Teatro Nacional cuando sus hijas agradecieron el respaldo recibido durante los días de duelo. En nombre de la familia, expresaron que el cariño del pueblo ha sido un consuelo invaluable y aseguraron sentirse orgullosas del legado artístico y humano que deja su padre.
La música también tuvo un papel central en el homenaje. Los asistentes interpretaron al unísono temas emblemáticos como «Quiéreme», «Querida» y «Colegiala», transformando el acto en una despedida colectiva cargada de nostalgia y gratitud.
El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, definió a Alex Bueno como una de las voces más importantes que ha dado el país, resaltando su capacidad para sobresalir con igual calidad en géneros como el merengue, la bachata, la salsa, el bolero y la música romántica.
El tributo contó además con la presencia de destacados artistas como Fernando Villalona, Rafa Rosario, Jossie Esteban, Pakolé y Silvio Mora, quienes rindieron guardia de honor y acompañaron a la familia en el último adiós al intérprete.
Tras concluir el homenaje en el Teatro Nacional, el cuerpo de Alex Bueno fue trasladado a su natal San José de las Matas, donde recibirá sepultura.
Con su partida, República Dominicana pierde una de sus voces más emblemáticas, pero su legado permanecerá vivo en un repertorio que trascendió generaciones y consolidó su lugar entre los grandes referentes de la música nacional.
