El director del Departamento de Oriente Medio y Asia Central del Fondo Monetario Internacional (FMI), Jihad Azour, advirtió que la guerra en Oriente Medio ha provocado un fuerte impacto económico en la región de Oriente Medio y el norte de África (Mena), afectando los mercados energéticos, la seguridad alimentaria, los costos de producción y el acceso al financiamiento externo.
Durante la conferencia anual de investigación sobre la región Mena, celebrada en Rabat y organizada por el FMI junto a la Universidad Politécnica Mohamed VI, Azour señaló que el conflicto se suma a otros importantes desafíos que enfrenta la región.
Incertidumbre y menor acceso al financiamiento
El funcionario explicó que la guerra ha desencadenado una de las mayores secuencias de perturbaciones económicas de los últimos años, incrementando la incertidumbre y la aversión al riesgo entre los inversionistas.
«En los últimos meses la guerra en Oriente Medio ha desencadenado una de las secuencias de perturbaciones más complejas y de mayor alcance de la historia reciente», afirmó Azour.
Agregó que este escenario ha endurecido las condiciones para acceder al financiamiento internacional, reduciendo el margen de maniobra de los gobiernos en un momento de alta presión económica.
Desafíos adicionales
El FMI también señaló que la región enfrenta simultáneamente otros retos estructurales, entre ellos la transición energética, el cambio climático y el avance de la inteligencia artificial, factores que incrementan la complejidad del panorama económico para los países de Oriente Medio y el norte de África.
Continúan los contactos entre EE. UU. e Irán
En paralelo, la Casa Blanca informó que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner viajaron a Doha, Catar, para continuar las conversaciones con Irán en busca de avanzar hacia una solución diplomática del conflicto, según confirmó la portavoz presidencial Karoline Leavitt.
