Miles de personas cruzaron este jueves de manera irregular desde Marruecos hacia la ciudad autónoma de Ceuta, en una de las mayores oleadas migratorias registradas en los últimos años. La mayoría ingresó a nado bordeando el espigón fronterizo o caminando por la franja costera, lo que desbordó la capacidad de respuesta de las autoridades y de los servicios de emergencia.
La llegada masiva obligó a la Guardia Civil y a los equipos de rescate a concentrar sus esfuerzos en atender a los heridos y auxiliar a quienes arribaban con signos de agotamiento o lesiones provocadas por el cruce entre las rocas. Mientras algunos celebraban haber alcanzado territorio español, otros buscaban asistencia médica, alimentos o un lugar donde permanecer.
La situación ha generado una fuerte presión sobre el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que ya se encontraba saturado antes de esta nueva oleada. Cientos de migrantes permanecen en los alrededores del recinto sin conocer cuál será su situación migratoria, mientras las autoridades enfrentan dificultades para organizar la acogida y garantizar condiciones adecuadas de atención.
Ante el agravamiento de la crisis, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al Gobierno español declarar la emergencia nacional y asumir un mando único para coordinar la respuesta. La actual situación recuerda la crisis migratoria de 2021, cuando miles de personas cruzaron la frontera en un solo día, generando tensiones humanitarias y diplomáticas entre España y Marruecos.
La emergencia también ha dejado víctimas mortales. Organizaciones humanitarias advierten que varias personas han perdido la vida durante el intento de cruzar el mar y alertan sobre el riesgo de que aumente el número de fallecidos si continúan las llegadas masivas en los próximos días.
Fuente: El País.
