La Casa Blanca afirmó este jueves que Estados Unidos no mantiene actualmente negociaciones con Irán para poner fin al conflicto y condicionó una eventual reanudación del diálogo a que Teherán muestre disposición para participar de manera significativa.
“No se están produciendo negociaciones en este momento”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante una entrevista con Fox News. Agregó que esa situación continuará hasta que el presidente Donald Trump considere que Irán está dispuesto a sentarse a negociar.
Leavitt sostuvo además que Trump mantiene “todas las opciones sobre la mesa” respecto al conflicto, iniciado hace casi seis meses, y señaló que continúa vigente el bloqueo naval estadounidense.
La portavoz aseguró que Estados Unidos mantiene una posición dominante en el estrecho de Ormuz y atribuyó a las fuerzas estadounidenses que la estratégica ruta marítima permanezca abierta. Irán rechaza esa versión y reivindica su autoridad sobre esas aguas.
Washington aumenta la presión económica
Mientras las conversaciones permanecen estancadas, Washington busca incrementar la presión económica sobre Teherán mediante la operación denominada “Paria económico”, anunciada esta semana y dirigida a sancionar a quienes mantengan relaciones comerciales con Irán.
Trump declaró previamente que no tiene prisa por reanudar las conversaciones de paz y evitó establecer un plazo para un eventual regreso a la mesa de negociación.
El mandatario también aseguró esta semana que las fuerzas estadounidenses retiraron o detonaron las minas existentes en aguas internacionales del estrecho de Ormuz y advirtió a Irán contra cualquier intento de colocar nuevos explosivos.
Disminuye el respaldo a la guerra
El apoyo de los estadounidenses al conflicto con Irán se situó en 31 %, según una encuesta de Ipsos/Reuters citada en el reporte. La cifra representa una disminución frente al 34 % registrado a principios de agosto y el 37 % de marzo.
Las declaraciones de la Casa Blanca se producen en momentos en que Washington mantiene abierta tanto la vía de las sanciones económicas como la posibilidad de nuevas acciones militares, mientras las negociaciones con Teherán permanecen paralizadas.
