NUEVA YORK.- El presidente Luis Abinader llamó este miércoles a la comunidad internacional a pasar de las decisiones a la acción frente a la crisis de Haití y pidió completar el despliegue de la Fuerza de Supresión de Bandas, durante su intervención ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
El mandatario sostuvo que la fuerza desplegada en Haití cuenta actualmente con apenas una quinta parte de los efectivos autorizados y planteó la necesidad de aportar las tropas y recursos pendientes, hacer cumplir el embargo de armas y sancionar a quienes financian o protegen a las bandas.
Abinader reiteró que “no existe una solución dominicana a la crisis haitiana” y afirmó que República Dominicana continuará protegiendo su frontera, aplicando sus leyes migratorias y fortaleciendo sus Fuerzas Armadas.
El presidente señaló que la respuesta a la crisis debe producirse dentro del territorio haitiano y reclamó condiciones que permitan fortalecer sus instituciones de seguridad y justicia y, eventualmente, celebrar elecciones.
Avances económicos y sociales
Durante su discurso, Abinader también presentó indicadores económicos y sociales de República Dominicana. Señaló que la pobreza monetaria pasó de 25.8 % en 2019 a 14.6 % durante el primer semestre de 2026 y destacó que el país salió del mapa del hambre de la FAO antes de la meta que se había establecido para 2028.
El mandatario indicó además que en 2025 la inversión extranjera directa superó por primera vez los US$5,000 millones, mientras las exportaciones alcanzaron cerca de US$16,000 millones. Para 2026, señaló que el país proyecta superar los 12 millones de visitantes.
Conflictos internacionales y cambio climático
Abinader advirtió que las guerras en Europa y Oriente Medio tienen consecuencias directas para economías como la dominicana debido al incremento de los precios internacionales de los alimentos y la energía.
El presidente abogó por la desescalada de los conflictos, la libertad de navegación y una salida diplomática que evite la proliferación nuclear, al tiempo que defendió un orden internacional basado en reglas.
También abordó los efectos del cambio climático sobre los pequeños Estados insulares y destacó la iniciativa dominicana que condujo a la adopción de la primera resolución global sobre el sargazo en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
Abinader concluyó reclamando unas Naciones Unidas más representativas y eficientes, capaces de responder con mayor rapidez a los conflictos y transformaciones que enfrenta la comunidad internacional.
