Pekín, China. — El Gobierno chino propuso incorporar 12 tecnologías de fabricación de equipos solares a su catálogo de exportaciones prohibidas o restringidas, como parte de una revisión regulatoria destinada a reforzar la supervisión de tecnologías estratégicas vinculadas con la seguridad nacional.
La propuesta fue anunciada el viernes 16 de octubre por el Ministerio de Comercio y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China, mediante el comunicado número 48 de 2026. La revisión comprende un total de 40 tecnologías de los sectores de energía fotovoltaica, inteligencia artificial y biomedicina.
En el ámbito de la energía solar, las medidas propuestas abarcan tecnologías utilizadas en la producción de polisilicio, obleas de silicio y células fotovoltaicas, así como determinados equipos esenciales para esos procesos industriales.
Entre las tecnologías cuya exportación podría prohibirse figuran procedimientos avanzados para fabricar obleas de silicio ultradelgadas, células solares de perovskita y dispositivos fotovoltaicos de tipo tándem, que combinan diferentes materiales para aprovechar una mayor proporción de la radiación solar.
El proyecto también contempla controles sobre determinados procesos de producción de polisilicio mediante reactores de lecho fluidizado. Este material constituye uno de los componentes fundamentales de la fabricación de paneles solares.
Otras tecnologías de fabricación de células solares de alta eficiencia, como TOPCon, HJT y XBC, quedarían sujetas a restricciones de exportación, sin que ello implique necesariamente su prohibición absoluta. Su transferencia al extranjero dependería de los requisitos de autorización correspondientes.
Las autoridades chinas explicaron que algunas tecnologías fotovoltaicas tienen aplicaciones en sectores sensibles, como la industria aeroespacial, la defensa, los equipos no tripulados y determinadas infraestructuras críticas. Por esa razón, consideran necesario reforzar los mecanismos de supervisión de su transferencia internacional.
El Ministerio de Comercio señaló que la revisión busca prevenir la difusión inadecuada de tecnologías sensibles, sin impedir la cooperación tecnológica internacional. También aclaró que las tecnologías que no alcancen los parámetros técnicos establecidos en la propuesta podrán continuar exportándose conforme a las normas aplicables.
Aunque las nuevas prohibiciones y restricciones todavía no han entrado en vigor, el Gobierno estableció una medida temporal de registro previo para determinadas transferencias tecnológicas al extranjero. Esta obligación comenzó el 16 de octubre y permanecerá vigente hasta que concluya la revisión y entre en aplicación el catálogo actualizado.
El registro comprende operaciones como la transferencia de derechos de propiedad intelectual, las licencias para utilizar tecnologías chinas en otros países y los cambios de titularidad o control que coloquen esas tecnologías en manos de entidades extranjeras. También incluye determinadas operaciones iniciadas que aún no hayan concluido.
La consulta pública permanecerá abierta hasta el 15 de noviembre de 2026. Durante ese período, empresas, organizaciones y otros interesados podrán presentar observaciones sobre las tecnologías incluidas, los criterios técnicos y las condiciones propuestas para su exportación.
Según Reuters, la iniciativa podría influir en los planes de fabricantes extranjeros interesados en desarrollar capacidad propia de producción solar, debido a su dependencia de determinados conocimientos y procesos industriales procedentes de China.
La propuesta se produce en un contexto de creciente competencia internacional por las tecnologías de energía limpia. Su impacto definitivo dependerá del contenido del catálogo que finalmente aprueben las autoridades chinas y de las condiciones que se establezcan para autorizar las transferencias tecnológicas.
